Apple acaba de lanzar el Mac más barato de su historia a 599 dólares y, casi en paralelo, está preparando tres productos que podrían ser los más caros que haya vendido en sus respectivas categorías. No es contradicción: es estrategia deliberada. Mark Gurman, el periodista con el mejor historial de filtraciones sobre Apple, reveló en su newsletter Power On del 8 de marzo que la compañía planea expandir su línea “Ultra” a iPhone, AirPods y MacBook durante 2026.
La empresa que rediseñó la industria tech una generación entera apostando por un solo producto de precio único ahora divide explícitamente su catálogo entre el acceso más económico posible y el techo más alto que el mercado acepte pagar.
¿Qué son los tres productos Ultra que prepara Apple?
Según Gurman, los tres dispositivos en preparación son:
- iPhone Ultra (plegable): Precio esperado de alrededor de 2.000 dólares. Incluiría una pantalla interior grande y sensores bajo la pantalla. Sería el primer iPhone plegable de Apple. Gurman anticipa que “proyectará su sombra sobre el resto de la línea”, aunque no reemplazará al iPhone 18 Pro Max —apuntará a quien quiere el dispositivo más avanzado posible en un factor de forma completamente diferente.
- AirPods Ultra: Posicionados por encima de los AirPods Pro actuales en precio. El diferencial no será el audio —ya competitivo— sino cámaras de visión computacional que alimentarán al Visual Intelligence de Siri. Básicamente, AirPods con ojos.
- MacBook Ultra: El portátil más potente y caro que Apple haya lanzado. Incluiría pantalla OLED táctil, algo que Apple rechazó públicamente hace años, y un chip M5 Ultra. El precio podría ser hasta un 20% más alto que los actuales MacBook Pro con M5 Max. Gurman aclara que no reemplazaría a los MacBook Pro —se posicionaría por encima de ellos para quienes hoy gastan lo equivalente en un Mac Studio más un monitor externo.
Gurman añade que Apple “puede que no use la marca Ultra en todos”, aunque la dirección es clara: crear una jerarquía de cuatro niveles —Entrada → Estándar → Pro → Ultra— en múltiples líneas de producto.
El MacBook Neo: el otro extremo de la balanza
Todo este contexto llega justo días después del lanzamiento del MacBook Neo a 599 dólares, el Mac más económico de la historia de la compañía. Usa el chip A18 Pro del iPhone 16 Pro, no los chips M5 de los portátiles premium, y según los primeros benchmarks tiene un single-core de 3.461 y multi-core de 8.668 —rendimiento suficiente para la mayoría de usos cotidianos a una fracción del precio habitual de Mac.
La misma semana también llegaron siete nuevos productos Apple, incluyendo iPhone 17e, iPad Air M4, y nuevos MacBook Air y MacBook Pro. No hay precedente reciente de tanta densidad de lanzamientos en tan poco tiempo.
¿Por qué Apple apuesta por los dos extremos del mercado?
La lógica tiene sentido cuando se mira el mapa del hardware premium actual. Apple ya probó esta estrategia con el Apple Watch Ultra en 2022: sin ser radicalmente diferente al Series, encontró compradores dispuestos a pagar el doble. Funcionó. Ahora quiere replicarlo en más líneas.
El segmento bajo tiene su propia justificación: capturar usuarios que nunca habrían pagado 999+ dólares por un Mac. Una vez dentro del ecosistema, la probabilidad de que compren servicios, actualicen el dispositivo en 3-4 años, o añadan un iPhone aumenta considerablemente. Es el modelo clásico de land and expand aplicado al hardware.
El segmento Ultra apunta a un perfil diferente: profesionales que ya están en Apple, que ya gastan miles de dólares en equipos, y que preferirían un solo dispositivo top de gama a combinar varios. Para ellos, un MacBook Ultra a 3.500-4.000 dólares puede ser más conveniente que un Mac Studio más monitor externo por el mismo precio o más.
Respecto al iPhone plegable, Apple entra en un mercado que Samsung y otros llevan años trabajando sin lograr hacerlo masivo. Apple tiene ventajas que los anteriores no tenían: ecosistema cerrado, base de usuarios enorme, y la capacidad de cobrar prima por el primer año de cualquier producto nuevo. El riesgo es que 2.000 dólares es mucho dinero para un formato que aún no ha demostrado ser indispensable para nadie.
La pantalla táctil: Apple cambia de opinión
El detalle más curioso del MacBook Ultra es la pantalla táctil OLED. Apple argumentó durante años que tocar una pantalla de computador era incómodo por la posición del brazo —el llamado “gorilla arm problem”. Incluirla en el MacBook Ultra significa una de dos cosas: o ese argumento nunca fue de diseño sino de conveniencia competitiva, o la IA y los nuevos gestos táctiles han cambiado suficientemente la ecuación de uso para justificar el cambio.
En cualquier caso, si la pantalla táctil llega al modelo más premium, es solo cuestión de tiempo antes de que baje a los MacBook Pro estándar.
Por qué importa
La consolidación de una jerarquía Ultra en Apple no es solo un movimiento de marketing —es una señal de que la empresa está segmentando activamente su base de usuarios. Ya no asume que todos sus compradores son el mismo tipo de persona. Un MacBook Neo y un MacBook Ultra pueden coexistir en el mismo ecosistema porque apuntan a dos motivaciones de compra completamente distintas.
Para el mercado de hardware en general, esto tiene consecuencias. MacBook Air M5 ya presiona a los fabricantes Windows en el rango medio; ahora el Neo los atacará en el bajo, y el Ultra establecerá un nuevo techo de referencia en workstations portátiles. El espacio para diferenciarse con hardware que no sea Apple se reduce desde ambos extremos.
Si el iPhone Ultra logra lo que los plegables de Samsung no lograron —hacer que la gente realmente quiera ese factor de forma y esté dispuesta a pagar por él—, puede inaugurar la próxima gran categoría de hardware personal. Si fracasa, habrá sido un experimento caro que Apple absorberá sin problemas. Pero la empresa claramente considera que el riesgo vale la pena.

