Los hologramas llevan décadas siendo promesa de ciencia ficción. Star Wars, Star Trek, Halo —donde hay futuro, hay un holograma flotando en el aire. La startup Looking Glass lleva casi una década intentando hacer esa promesa real, y hoy anuncia su primer producto de consumo masivo: el Musubi, un marco holográfico de 7 pulgadas que usa IA local para transformar cualquier foto o video en una imagen 3D. Precio de lanzamiento en Kickstarter: USD 99.
Lo que hace al Musubi distinto de los intentos anteriores no es solo el precio —aunque es significativamente más accesible que sus pantallas B2B de entre USD 2.000 y USD 20.000— sino su apuesta por la privacidad y la computación local. No requiere Wi-Fi, no tiene cámara, no tiene suscripción mensual, y la IA que procesa las imágenes corre en tu propio computador, no en servidores de terceros.
¿Cómo funciona la tecnología Hololuminescence de Looking Glass?
Looking Glass llama Hololuminescence a su tecnología de pantalla. La idea central es convertir imágenes 2D en representaciones 3D que se pueden ver desde múltiples ángulos —hasta 170 grados— sin gafas especiales. No es el holograma flotante de la ciencia ficción que puedes rodear caminando, pero crea una sensación de profundidad real: el sujeto de la foto “flota” frente a un fondo que se mantiene fijo, como si estuvieras mirando a través de una ventana hacia una escena tridimensional.
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👥 Únete gratis 🚀El proceso funciona así: subes una foto o video a un programa de escritorio para PC o Mac (incluido gratis), la IA analiza la imagen y extrae el elemento principal, y genera una versión 3D que se transfiere al dispositivo vía USB-C. El Musubi puede almacenar hasta 1.000 imágenes. Los videos están limitados a clips de 30 segundos por restricciones de espacio de almacenamiento.
CEO Shawn Frayne compara la tecnología con el Project Sharp de Apple, un método para sintetizar imágenes con profundidad fotorrealista. El resultado es similar a las funciones de “animación con IA” que ofrecen Google Photos o Meta, pero materializado en hardware físico con profundidad real viewable por varias personas simultáneamente.
Sin datos en la nube: la apuesta por la IA local
El posicionamiento de privacidad del Musubi no es accidental. Frayne señala explícitamente que Looking Glass es uno de los primeros dispositivos en usar IA y machine learning completamente locales para sus generaciones holográficas. “Looking Glass no tiene acceso a esos datos, y tampoco ninguna de las grandes empresas de IA”, dice en referencia a las fotos personales —incluyendo su propia hija dando sus primeros pasos— que sirven como material de marketing del producto.
Esta apuesta por local se alinea con una tendencia creciente en hardware de consumo. Motorola presentó en MWC 2026 el Project Maxwell, un colgante IA que también procesa información sin depender de conexión constante a la nube. Y en el espacio de software, Meta demostró con ExecuTorch que la inferencia local ya es viable incluso en wearables de bajo consumo, lo que sugiere que esta tendencia va a acelerar en 2026.
Especificaciones y precio
El Musubi tiene estas características clave:
- Pantalla: 7 pulgadas con tecnología Hololuminescence
- Ángulo de visión: hasta 170 grados
- Almacenamiento: hasta 1.000 imágenes (videos limitados a 30 segundos)
- Conectividad: USB-C para transferencia, sin Wi-Fi requerido
- Batería: recargable, hasta 3 horas de autonomía (también funciona enchufado)
- Software: programa de edición gratis para PC y Mac incluido
- Precio Kickstarter: USD 99 (primeras 24 horas), luego USD 149
- Envío estimado: junio 2026
Looking Glass tiene historial exitoso en Kickstarter y el CEO confirmó que el Musubi se producirá aunque no alcance su meta de crowdfunding. Después del lanzamiento evaluarán los resultados del experimento antes de decidir próximos pasos.
Contexto: la historia de Looking Glass
La empresa con sede en Brooklyn lleva casi una década en el espacio de pantallas 3D holográficas. Sus primeras pantallas, lanzadas en 2019, estaban dirigidas principalmente a clientes B2B: clínicas médicas, museos y publicidad en paradas de autobús. El único antecedente de producto más accesible fue el Looking Glass Go a USD 229, presentado como developer kit en CES 2024.
El Musubi representa el primer intento real de entrar al mercado de consumo masivo con un precio y una propuesta de valor diseñados para el hogar común, no para un estudio o un museo.
No está solo en el espacio: en CES 2026, la empresa Fraimic mostró un marco de tinta electrónica con IA generativa donde hablas un prompt y el marco genera la imagen en el estilo artístico que elijas. Razer también anunció el Ava AI, una figura holográfica en tubo para escritorio que funciona como chatbot con personalidad de anime. Pero ninguno tiene la profundidad visual realista que promete el Musubi.
Por qué importa
El Musubi es un test de mercado interesante en dos sentidos. Primero, como producto: ¿está el consumidor promedio listo para pagar USD 99-149 por una experiencia holográfica doméstica? La respuesta al Kickstarter en las próximas horas dará una señal de demanda real muy clara.
Segundo, como señal de hacia dónde va el hardware de consumo con IA: local, privado, sin suscripción. El argumento de Frayne —”¿te importa que la IA que procesa tus fotos no tenga acceso a tu información?”— está resonando con un segmento creciente de usuarios hartos de que sus datos alimenten modelos de terceros. El M5 Max de Apple demostró que el procesamiento local de alta calidad ya es posible en hardware compacto, y el Musubi apuesta a que esa misma lógica puede funcionar en un marco de fotos de USD 99.
Si funciona, Looking Glass habrá logrado lo que ninguna empresa ha conseguido en casi una década de intentos: meter un holograma en la sala de estar de millones de personas.

