La teoría del “internet muerto” suena a conspiración de foro, pero ya tiene un dato duro detrás: según el reporte 2025 de Imperva, el 51% del tráfico web en 2024 fue automatizado. Más inquietante todavía: el 37% del total fue tráfico malicioso. O sea, no hablamos solo de crawlers legítimos. Hablamos de bots, scraping, fraude y manipulación a escala.
Eso no significa que internet esté literalmente manejado por máquinas sin humanos. Pero sí significa que la intuición detrás de la teoría dejó de ser ridícula. Cuando buena parte de lo que ves, comenta, distribuye y amplifica contenido ya no viene de personas reales, la web cambia de naturaleza.
¿Qué dice realmente la teoría del internet muerto?
La versión extrema sostiene que la mayor parte de la actividad online ya es generada por IA o bots que interactúan entre sí, mientras los humanos apenas orbitan alrededor. Es una exageración, sí. Pero funciona como metáfora potente para describir algo real: una web donde la producción y amplificación de contenido ya no depende principalmente de personas.
La explicación más simple la dio The Conversation en un artículo sobre el tema: cuentas automatizadas publican imágenes, textos y posteos pensados para farmear engagement en plataformas como Facebook, Instagram o TikTok. Luego otras cuentas —también automáticas o semiautomáticas— amplifican ese contenido, creando un ciclo de interacción artificial que igual se siente real desde afuera.
El ejemplo de los “shrimp Jesus” en Facebook sirve justo por eso. No importa si la imagen es absurda. Lo importante es que fue optimizada para disparar comentarios, shares y reacciones. La lógica no es comunicar algo valioso. Es explotar las reglas del sistema.
Los bots ya no son una anécdota: ya son mayoría en la web
Acá es donde el tema deja de sonar filosófico y se vuelve estructural. Imperva reportó que, por primera vez en una década, el tráfico automatizado superó la actividad humana y llegó al 51% de todo el tráfico web en 2024. Dentro de eso, los bad bots representaron un 37% del total, subiendo desde 32% el año anterior.
La propia Imperva atribuye parte importante del salto a la adopción de IA generativa y al abaratamiento de herramientas para crear bots. Traducido: hoy no necesitas ser un actor súper sofisticado para lanzar automatización a escala. La IA bajó la barrera de entrada tanto para experimentos inofensivos como para operaciones directamente maliciosas.
- 51% del tráfico web: ya es automatizado, según el reporte 2025 de Imperva.
- 37% del tráfico total: corresponde a bad bots, es decir, automatización maliciosa.
- 44% del tráfico avanzado de bots: apunta a APIs, no a páginas tradicionales, lo que muestra un internet cada vez más máquina contra máquina.
Ese último punto importa mucho. Los bots ya no solo contaminan feeds o comentarios. También atacan APIs, scrappean datos, fuerzan cuentas, manipulan inventarios y explotan la infraestructura que sostiene productos digitales completos.
¿Esto es solo spam raro o también un problema político y cultural?
Ambas cosas. The Conversation recuerda que la manipulación bot-driven de la opinión pública viene de hace años: campañas de desinformación, cuentas infladas que legitiman contenido dudoso y granjas de engagement capaces de hacer pasar ruido coordinado por consenso social. Lo nuevo es que la IA multiplica esa capacidad.
Por eso el “internet muerto” no debería leerse como una profecía apocalíptica, sino como una advertencia sobre incentivos rotos. Si las plataformas recompensan volumen, velocidad y reacción emocional, los sistemas automatizados van a dominar ese juego mejor que nosotros.
Ya lo estamos viendo en temas distintos. En descubre.ai contamos cómo el AI slop está degradando el valor del contenido online y cómo el spam generado con IA llegó incluso a comunidades técnicas como Hacker News. El patrón es el mismo: más volumen, menos señal, más apariencia de actividad que conversación real.
La web no murió, pero sí cambió de especie
Decir que “internet está muerto” es impreciso. Tú y yo seguimos acá. Lo que murió, más bien, es una cierta proporción entre humanos y automatización. Durante años asumimos que la web era un espacio de interacción mayoritariamente humana, con bots orbitando en los márgenes. Hoy ese supuesto ya no aguanta bien los datos.
También cambió la frontera entre bot y persona. Muchas cuentas ya no son totalmente automáticas ni totalmente humanas. Son híbridos: humanos usando IA para producir más rápido, moderar menos y amplificar mejor. Desde fuera, el efecto es el mismo: cuesta cada vez más distinguir conversación auténtica de output optimizado para plataforma.
Eso tiene implicancias enormes para medios, marketing, política, educación y seguridad. Si la web premia la apariencia de consenso, la confianza se vuelve un recurso escaso. Y cuando la confianza cae, todo el ecosistema se vuelve más manipulable.
El fenómeno ya está pegando incluso en coberturas de conflicto y actualidad. Hace poco analizamos cómo la IA falsa desbordó X durante la guerra con Irán, mezclando desinformación, contenido sintético y cuentas que amplifican sin contexto. Eso no es teoría. Es infraestructura narrativa de internet en 2026.
Por qué importa
Importa porque la mayoría de nuestras decisiones digitales dependen todavía de una intuición vieja: que detrás del contenido hay una persona. Esa intuición ya no es segura. A veces detrás hay un bot. A veces un humano con diez herramientas de generación. A veces una red de cuentas infladas para parecer comunidad.
El problema no es solo moral o cultural. También es económico y técnico. Si más del tráfico, la interacción y parte creciente del contenido son automatizados, entonces buscar señal, construir reputación y distribuir información útil se vuelve más caro y más difícil. La web sigue viva, sí, pero ahora hay que leerla como un terreno lleno de niebla.
La teoría del internet muerto seguirá sonando exagerada. Pero como casi toda buena exageración, está apuntando a una verdad que ya está frente a nosotros: la automatización dejó de ser un actor secundario. Ahora es parte central del escenario.
Fuentes
- Equipo Ecosistema Startup — Internet muerto: bots e IA ya dominan la red
- Imperva — 2025 Imperva Bad Bot Report: How AI is Supercharging the Bot Threat
- Imperva — 2025 Bad Bot Report (PDF)
- The Conversation — The ‘dead internet theory’ makes eerie claims about an AI-run web. The truth is more sinister
- Galaxy — Dead Internet Theory: How AI Broke Online Truth

