Samsung acaba de lanzar los Galaxy A57 5G y A37 5G, y la pregunta que importa no es si tienen inteligencia artificial — claro que sí. La pregunta real es: ¿cuánta de esa IA funciona de verdad, y por qué esta generación cuesta más que la anterior?
Los nuevos modelos llegan al mercado el 9 de abril a precios que suben respecto a sus predecesores: el A37 5G parte desde $449.99 y el A57 5G desde $549.99. El Galaxy A36 arrancaba en $400 hace un año. El incremento no es arbitrario — Samsung está apostando a que la integración de IA justifica el alza, y los números de especificaciones dan algunas pistas de que esto no es solo marketing.
¿Qué IA es real y qué es nombre bonito?
Ambos modelos traen Bixby 4.0 con comunicación en lenguaje natural — puedes decirle al teléfono “ponme el brillo al mínimo y activa el modo No Molestar” y lo hace. No es el Bixby de hace tres años que necesitaba comandos exactos. Para tareas más complejas que implican múltiples apps, el asistente es Gemini, que ya viene integrado en Android 16 (One UI 8.5).
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👥 Únete gratis 🚀Las funciones de Galaxy AI que efectivamente llegan a la gama media incluyen: Circle to Search actualizado, Object Eraser (eliminar elementos de fotos), AI Select, Voice Transcription para llamadas y grabaciones, Auto Trim, y Best Face. Lo que no llega — y esto es importante no ignorarlo — son las herramientas generativas como Drawing Assist, que siguen siendo exclusivas de los flagships como el S26.
En otras palabras: la IA de estos teléfonos es útil y real, pero está calibrada. Samsung decidió conscientemente dónde poner la línea entre gama media y premium.
El hardware que sostiene la promesa
Los dos modelos comparten más de lo que los diferencia: ambos traen pantalla AMOLED de 6.7 pulgadas con 120Hz, protección Gorilla Glass Victus Plus, batería de 5.000 mAh con carga rápida de 45W, y —este es el salto más relevante sobre la generación anterior— certificación IP68. Los A36 y A56 tenían IP54; la diferencia es que estos pueden sobrevivir sumergidos en agua a más de un metro.
Las diferencias entre A57 y A37 están donde se esperan: el A57 trae el procesador Exynos 1680 (vs Exynos 1480 del A37), chasis de metal en lugar de plástico, ultrawide de 12MP en vez de 8MP, y pesa 17 gramos menos. Por $100 más, hay diferencias tangibles — aunque ninguna tiene que ver directamente con las capacidades de IA.
Por qué 6 años de actualizaciones importa más que los specs
El compromiso de Samsung de entregar 6 actualizaciones mayores de Android y 6 años de parches de seguridad es, editorialmente, la parte más importante de este lanzamiento — y la que más fácil se subestima.
Un teléfono de gama media históricamente dejaba de recibir actualizaciones en dos o tres años. Que el A57 y el A37 vayan a correr software actualizado hasta 2032 cambia el cálculo completo de costo total de propiedad. Para una empresa que equipa a sus equipos con estos dispositivos, o para alguien en LATAM donde reemplazar un teléfono cada dos años no es automático, eso es infraestructura, no feature.
El contexto importa: como la escasez de RAM empujó los precios de hardware en toda la industria, mantener un equipo más tiempo no es solo conveniencia — es la respuesta racional a un mercado donde renovar cada año cada vez cuesta más.
¿Tiene sentido el precio?
El incremento de precio es real: el A37 cuesta $50 más que el A36, y el A57 sube un escalón similar. Samsung lo justifica con IP68, IA más integrada, y el compromiso de actualizaciones extendidas. Es razonable — pero hay que ser honestos en que el hardware base no da un salto espectacular sobre la generación anterior.
El movimiento estratégico de fondo es más interesante: Samsung está usando la gama media como plataforma para bajar el umbral de acceso a Galaxy AI, creando un ecosistema más amplio donde las funciones de IA se vuelvan normativas, no premium. Eso favorece su estrategia de largo plazo con servicios y subscripciones vinculadas al ecosistema Galaxy.
Para el consumidor, la pregunta concreta es: si ya tienes un A36 o A56 que funciona bien, no hay urgencia. Si estás mirando desde un teléfono más antiguo — especialmente si trabajas en movilidad o necesitas un dispositivo confiable por varios años — el argumento de los 6 años de soporte tiene peso real.

