Palantir vende guerra, pero su negocio que más crece es comercial

Share

El escenario era militar: un hotel secreto en el corredor del Atlántico, blankets repartidos en patios abiertos bajo la nieve, contratos de armamento encima de la mesa. Palantir celebró en marzo su conferencia anual de desarrolladores —AIPCon— con un vicealmirante de la Marina de EE.UU. dando el keynote y el oficial a cargo del proyecto de IA del Pentágono (Maven) en el escenario.

Pero hay un dato que el ambiente marcial eclipsa: el negocio que más crece en Palantir no es el gubernamental.

El número que incomoda el relato de guerra

“El negocio comercial crece al 120 por ciento interanual. Estamos muy orgullosos del 60 por ciento de crecimiento en gobierno, pero ni siquiera están en la misma trayectoria”, dijo Shyam Sankar, CTO de Palantir, según Steven Levy de WIRED, quien tuvo acceso a la conferencia a pesar de la hostilidad declarada de la empresa hacia su cobertura reciente.

Aprende IA con nosotros

Únete gratis a mi comunidad en Skool, donde compartimos noticias, tutoriales y recursos para seguir aprendiendo juntos.

👥 Únete gratis 🚀

El doble de crecimiento en el sector privado no es un accidente. Palantir lleva años construyendo lo que Sankar llama trajes de Iron Man para la cognición: plataformas que antes requerían ingenieros embebidos en cada cliente, y que ahora —gracias a los LLMs— permiten a los propios clientes construir sobre la tecnología de Palantir sin depender de sus equipos.

Los clientes presentes en AIPCon incluían GE Aerospace, SAP, Accenture, Freedom Mortgage Corporation… y una empresa familiar de moda que hacía demo de sus workflows automatizados. La IA que el Pentágono usa para decidir objetivos militares es, en esencia, la misma tecnología que el sector privado compra para optimizar cadenas de suministro.

Por qué importa

La narrativa que Palantir proyecta —empresa de defensa, paladín de la democracia occidental, software que gana guerras— funciona como escudo reputacional y como argumento de ventas. Pero el crecimiento real lo financia una clientela corporativa que quiere lo que Palantir siempre vendió: ventaja por procesamiento de datos complejos, a escala, con opacidad garantizada.

Lo que hace que AIPCon sea algo difícil de ubicar regulatoriamente no es que sea una empresa militar. Es que ya no lo es exclusivamente. Y eso hace que el argumento de “sirvo a la democracia” sea más difuso y, a la vez, más rentable.

Justo después de AIPCon, el Departamento de Defensa designó a Palantir como “program of record” oficial para tecnología de targeting armado. El comercial sigue creciendo al doble. Ninguna de las dos cosas se frena por la otra.


Fuentes

Leer más

Otras noticias