Peter Sarlin vendió Silo AI —el laboratorio de IA privado más grande de Europa— a AMD por 665 millones de dólares en 2024. Dieciocho meses después, ya tiene su próxima apuesta: QuTwo, una startup de IA que no quiere esperar a que la computación cuántica madure. Su objetivo es que las empresas lleguen preparadas cuando ese momento llegue.
El timing parece contraintuitivo. Los ordenadores cuánticos todavía no son confiables ni escalables para uso empresarial masivo. Pero Sarlin argumenta que ese es exactamente el punto: las empresas que esperen al hardware ya llegarán tarde. Rediseñar flujos de trabajo, re-entrenar equipos y validar nuevas arquitecturas puede tomar entre tres y siete años en una organización grande. La ventana para moverse es ahora.
¿Qué es QuTwo OS y cómo funciona?
QuTwo desarrolla QuTwo OS, una capa de orquestación impulsada por inteligencia artificial que permite a las empresas explorar cómo sus cargas de trabajo migrarían a sistemas cuánticos —sin necesitar acceso real a un ordenador cuántico. El sistema simula comportamientos cuánticos sobre hardware clásico, una técnica conocida como “computación cuántica-inspirada”: viable hoy, porque usa los mismos chips que ya tienes.
La propuesta es deliberadamente agnóstica del hardware. QuTwo OS soporta tanto algoritmos cuánticos como clásicos, lo que significa que puede enrutar cargas de trabajo dependiendo de qué compute esté disponible en cada momento. Cuando el hardware cuántico finalmente madure, las empresas que ya usan QuTwo OS simplemente cambiarán el destino del enrutamiento —sin tener que reconstruir sus arquitecturas desde cero.
- Identificación de procesos: QuTwo analiza qué flujos de trabajo de un negocio se beneficiarían de ventajas computacionales cuánticas (optimización de rutas, predicción financiera, descubrimiento de moléculas, etc.).
- Rediseño híbrido: Ayuda a rediseñar esos flujos para entornos híbridos cuántico-clásicos, usando hardware clásico hoy.
- Reducción de riesgo: Permite experimentar y validar sin depender de los cronogramas —siempre inciertos— de los fabricantes de chips cuánticos.
El equipo: quantum + IA + empresa
Sarlin construyó QuTwo con una combinación de perfiles inusual. En el lado cuántico, está Kuan Yen Tan, cofundador de IQM, una de las referencias en hardware cuántico en Europa —y que recientemente se prepara para salir a bolsa. En el lado empresarial, está Kaj-Mikael Björk, cofundador de Silo AI junto a Sarlin. El board suma a Pekka Lundmark, ex-CEO de Nokia, y a Antti Vasara, también presidente de SemiQon, startup de semiconductores cuánticos de Finlandia.
El equipo cuenta con más de 30 científicos especializados en IA y computación cuántica. Y hay un dato que define la filosofía del proyecto: QuTwo está íntegramente financiada por el family office de Sarlin, PostScriptum, sin capital de riesgo externo en esta etapa. “Estamos construyendo para el mundo cuántico, pero QuTwo es una empresa de IA”, dijo Sarlin a TechCrunch.
€20 millones en contratos: los clientes ya están ahí
QuTwo no está esperando al hardware para generar valor. La startup ya tiene lo que Sarlin llama “design partnerships” —asociaciones de co-desarrollo donde un cliente enterprise ayuda a definir el producto mientras apuesta por él anticipadamente— valoradas en decenas de millones de euros. Dos casos confirmados:
- Zalando, el retailer de moda europeo: co-desarrollando “lifestyle agents”, herramientas de IA diseñadas para ir más allá de la búsqueda de productos y sugerir experiencias de forma proactiva.
- OP Pohjola, uno de los mayores grupos de servicios financieros de Finlandia: iniciativa conjunta de investigación en IA cuántica para el sector financiero.
Estos dos sectores —retail y finanzas— son precisamente donde la optimización cuántica podría generar ventajas computacionales significativas. Zalando procesa millones de decisiones de recomendación en tiempo real; OP Pohjola gestiona carteras con restricciones de riesgo que escalan exponencialmente.
¿Por qué la criptografía post-cuántica ya es urgente?
Hay un caso que no admite esperar: la seguridad. La computación cuántica romperá los esquemas de cifrado que protegen casi toda la infraestructura digital hoy —RSA, ECDSA, el protocolo HTTPS que usas a diario. La migración a criptografía post-cuántica es una necesidad de seguridad que los gobiernos y grandes empresas ya están abordando, independientemente de si los ordenadores cuánticos llegarán en 3 años o en 10.
Para las empresas que manejan datos sensibles a largo plazo —registros médicos, contratos, datos financieros—, la amenaza es doble: hoy ya existen actores que capturan datos cifrados con la intención de descifrarlos cuando el hardware cuántico esté disponible. Es la estrategia conocida como “harvest now, decrypt later”. Prepararse para la era cuántica no es solo optimización futura; es defensa presente.
El contexto europeo: Europa apuesta por la infraestructura de IA antes que EE.UU.
QuTwo emerge en un ecosistema europeo que está acelerando su apuesta por infraestructura de IA. Europa ha visto rondas récord en los últimos meses —desde los más de $1.000M que levantó AMI, la startup de Yann LeCun en París, hasta fondos especializados como el €110M de Samaipata para startups AI-native en España y Europa. QuTwo se diferencia de esa ola al no buscar capital externo y al posicionarse en una capa de infraestructura que aún no tiene jugadores consolidados: el middleware entre la IA clásica y la computación cuántica.
Sarlin también es inversor en IQM y QMill a través de PostScriptum, lo que le da una visión sistémica del ecosistema. No solo está construyendo una empresa; está apostando a múltiples eslabones de la cadena de valor cuántica.
Por qué importa
QuTwo no es una apuesta de ciencia ficción. Es una empresa con contratos reales, clientes enterprise de primer nivel y un equipo que viene de haber construido —y vendido— el laboratorio de IA privado más grande de Europa. La tesis es simple: la computación cuántica llegará (cuándo exactamente, nadie lo sabe), y las empresas que lleguen preparadas tendrán una ventaja estructural sobre las que comiencen desde cero cuando el hardware esté disponible.
Para los founders y CTOs en LATAM, el mensaje es doble. Primero, el ecosistema cuántico empresarial todavía es principalmente un juego europeo y norteamericano, pero las tendencias de infraestructura que adoptan las grandes empresas globales terminan llegando a los mercados regionales. Entender el espacio cuántico hoy es una ventaja informacional que puede traducirse en decisiones estratégicas mañana. Segundo, el modelo de negocio de QuTwo —design partnerships con enterprise antes de tener el producto terminado— es una estrategia aplicable en múltiples industrias donde el ciclo de adopción es largo y el riesgo de llegar tarde es real.
Sarlin ya demostró que puede construir y vender. Ahora quiere demostrar que puede anticipar la próxima curva tecnológica. Con €20M en compromisos firmados antes de tener el producto terminado, algo está haciendo bien.
Fuentes
- TechCrunch — Before quantum computing arrives, this startup wants enterprises already running on it
- Ecosistema Startup — QuTwo: la startup que prepara empresas para lo cuántico
- The Quantum Insider — After $655 million exit, Silo AI founder leads quantum startup launch
- Tech Funding News — Silo AI’s Peter Sarlin unveils QuTwo

