Solo uno de cada cuatro establecimientos industriales argentinos usa inteligencia artificial para tomar decisiones, automatizar procesos o acelerar su I+D. El número es un 27% según el primer estudio nacional de IA industrial presentado esta semana por Accenture y la Unión Industrial Argentina (UIA). En el mismo país donde el 99% de las startups tech ya integra IA en alguna forma, la industria manufacturera opera en otro tiempo.
La pregunta no es solo por qué la cifra es tan baja. Es qué explica la brecha —y qué pasará cuando el mundo que avanza no espere.
¿Qué dice el estudio, exactamente?
El relevamiento de Accenture y UIA —que relanzó el Centro de Industria X (CIX)— encontró que menos del 30% de las empresas industriales argentinas utilizan IA para soporte en la toma de decisiones, procesos de I+D+i o automatización inteligente. La cifra más citada en los medios es el 27%, que representa a quienes ya aplican IA de forma concreta en operaciones fabriles.
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👥 Únete gratis 🚀En paralelo, un estudio reciente de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Austral precisa que 3 de cada 10 empresas argentinas todavía planifica con planillas Excel, y menos del 5% tiene “madurez digital” real. La mayoría se autopercibe eficiente, pero los números no lo confirman.
Para contextualizar: según otra encuesta reciente (Gallagher, 2026), el 63% de las empresas argentinas ya usa IA en alguna parte de su negocio —frente al 45% de 2025. Eso sugiere que hay adopción superficial o experimental creciente, pero que la IA aplicada a procesos industriales críticos sigue siendo terreno de una minoría.
El problema no es la tecnología: es el conocimiento y la visión
El estudio es directo sobre las barreras: la principal traba no es la falta de infraestructura ni el costo de los modelos —es la falta de conocimiento y de visión clara sobre qué puede hacer la IA. Muchas empresas industriales perciben la tecnología como algo reservado para grandes corporaciones. No saben qué problema concreto podría resolver, y sin eso, no hay caso de negocio.
Sebastián Feldberg, director ejecutivo de Industry X de Accenture Argentina, lo sintetizó así: “Las fábricas del futuro requerirán personas con nuevas habilidades digitales, analíticas y cognitivas, capaces de interactuar con sistemas inteligentes”. La mayor parte de la fuerza laboral, plantea, “dejará de trabajar directamente en la producción para pasar a trabajar para la producción”.
El 38% del tiempo de trabajo en la industria argentina podría transformarse con IA —sin automatizar por completo las operaciones, según Tomás Castagnino, director de Accenture Research. Y casi la mitad de las empresas que buscaron talento especializado para iniciativas de IA tuvo dificultades para encontrarlo.
¿Por qué importa más allá de Argentina?
Este diagnóstico no es solo un problema argentino. Es el patrón que se repite en toda LATAM, donde la adopción de IA en startups y tecnología avanza rápido mientras la industria manufacturera —que da empleo a millones— queda rezagada. El 99% de las startups LATAM usa IA, pero pocos la usan bien; en la industria tradicional ni siquiera llega al tercio.
La tesis del estudio es que el foco equivocado está en la reducción de costos, cuando el potencial real de la IA industrial es como driver de competitividad. Eso requiere cambiar la conversación: de “¿puedo ahorrar?” a “¿puedo anticipar disrupciones, adaptarme dinámicamente y optimizar en tiempo real?”
Para 2040, según el mismo relevamiento, las empresas que avancen en lo que Accenture llama “hiperautomatización” operarán fábricas “auto-optimizadas”, con robótica, gemelos digitales y supervisión humana en un ecosistema integrado. Para las que no avancen, la brecha competitiva será estructural.
La IA también podría elevar la productividad laboral argentina en 1,2 puntos porcentuales anuales —una cifra nada despreciable para una economía que lleva décadas buscando ese tipo de tracción.
¿Qué se necesita para cerrar la brecha?
El estudio identifica cuatro ejes de transformación: talento, automatización, optimización vía IA y digitalización base. Pero el diagnóstico implica que la secuencia importa: sin digitalización base y sin talento capacitado, los otros dos son construcciones en el aire.
Para los founders tech, esto representa una oportunidad directa. El espacio de soluciones de IA aplicadas a manufactura, logística industrial y optimización de procesos en pymes industriales está abierto en LATAM —y sub-atendido. El mismo patrón que describimos en la brecha de adopción IA empresarial aplica aquí: el cuello de botella no está en probar, sino en escalar con casos de uso concretos y métricas reales.
El escenario es claro: adaptarse, o ser adaptado. El título del relevamiento de Accenture lo dice sin rodeos.
Fuentes
- Infobae — Adaptarse o ser adaptado: bajo nivel de IA en la industria argentina
- Bank Magazine — La UIA y Accenture relanzan el Centro de Industria X
- Revista Mercado — UIA y Accenture difunden diagnóstico de IA
- Ecosistema Startup — IA en la industria argentina: uso y desafíos
- 100% Seguro — La adopción de IA se acelera en las empresas

