En febrero de 2026 se invirtieron 189.000 millones de dólares en startups a nivel global, el mayor mes de la historia del venture capital. De esa cifra, 171.000 millones — el 90% — fueron a startups de inteligencia artificial, según datos de Crunchbase. Tres nombres capturaron más del 80% de ese capital: OpenAI, Anthropic y Waymo.
No es una anomalía de febrero: el TechCrunch Analysis publicado hoy muestra que las startups de IA ya representaban el 41% de todos los dólares de venture en empresas dentro de Carta durante 2025 — la mayor participación anual de cualquier categoría en la historia de esa plataforma. La concentración se está acelerando, no desacelerando.
¿Qué están financiando realmente?
La distribución del capital cuenta una historia más matizada que “todos apuestan a IA”. Las rondas de más de 100 millones en etapas tempranas — algo sin precedentes hace dos años — se están normalizando para startups con datos propietarios o integraciones enterprise sólidas. Los fondos no están apostando a la IA en abstracto: están apostando a barreras de entrada concretas.
IA para el Resto de Nosotros
La nueva versión de mi curso estrella para aprender a usar la IA de forma práctica, simple y útil en tu día a día. Comienza el 24 de marzo.
→ Inscríbete hoy 🚀Lo que no están financiando es visión sin tracción. El mismo boom que empuja valuaciones récord está elevando el estándar de due diligence. Varios fondos advirtieron públicamente sobre la inminente concentración del gasto en menos proveedores — lo cual es una buena noticia para líderes de categoría, y una presión adicional para quien todavía está en modo piloto.
Esto conecta con una tendencia ya identificada: los VCs ya exigen ROI demostrado, no promesas. Los datos de febrero sugieren que eso es cierto en el mercado general, pero que los mega-deals siguen siendo posibles para quienes tienen la tracción suficiente para justificarlos.
Por qué importa
Para founders en LATAM, el momento es ambiguo: el capital existe en cantidades históricas, pero está concentrado de forma también histórica. El debate burbuja vs. expansión real no se resuelve solo con datos de febrero — pero sí sugiere que la ventana de acceso a capital para proyectos con diferenciación genuina sigue abierta, mientras que las propuestas genéricas enfrentan un filtro cada vez más exigente.
La lección más fría: en un mes donde 90 centavos de cada dólar invertido fueron a IA, las startups que no están en esa categoría están compitiendo por el 10% restante. Y dentro de IA, los tres deals más grandes se llevaron la mayoría. Construir diferenciación real nunca fue más urgente — ni el capital para sostenerla más abundante para quienes la tienen.

