Micron bate récords: la crisis de la RAM le da el mejor trimestre de su historia

Share

La inteligencia artificial está consumiendo tanta memoria RAM que los fabricantes no dan abasto. Y cuando hay escasez estructural en un mercado dominado por tres compañías, el que tiene el producto pone el precio. Micron lo sabe, y sus últimas cifras lo confirman con contundencia.

El segundo trimestre fiscal de la compañía cerró con ingresos de US$23.860 millones, casi triplicando los resultados del año anterior y superando con creces los US$19.400 millones que esperaba Wall Street. El beneficio por acción llegó a US$12,20 frente a los US$9 proyectados. Y para el tercer trimestre, Micron anticipa unos ingresos de aproximadamente US$33.500 millones, casi diez puntos por encima del consenso del mercado.

¿Por qué la IA se está comiendo toda la memoria?

Los centros de datos que alimentan los modelos de IA requieren cantidades masivas de memoria de alto rendimiento, en especial del tipo HBM (High Bandwidth Memory), que permite a las GPUs procesar datos a la velocidad que exigen las cargas de trabajo de inteligencia artificial. Sin HBM no hay GPU que funcione a escala, y sin GPU no hay entrenamiento ni inferencia de modelos avanzados.

Aprende IA con nosotros

Únete gratis a mi comunidad en Skool, donde compartimos noticias, tutoriales y recursos para seguir aprendiendo juntos.

👥 Únete gratis 🚀

El problema es que la oferta de HBM está concentrada en tres empresas: Micron, Samsung y SK Hynix. No hay más actores. Y los tres juntos no están pudiendo satisfacer la demanda actual. El propio CEO de Micron, Sanjay Mehrotra, reconoció en declaraciones a CNBC que la compañía solo puede cubrir entre el 50% y los dos tercios de lo que sus principales clientes necesitan. Hay una cola de compradores dispuestos a pagar lo que haga falta.

El presidente del SK Group, Chey Tae-won, fue aún más explícito: la escasez global podría prolongarse entre cuatro y cinco años más, debido a los cuellos de botella estructurales en la producción de semiconductores.

¿Qué cambia de verdad con estos números?

La escasez de RAM ya está afectando a todo el ecosistema, desde fabricantes de portátiles hasta plataformas que usan IA local. Los módulos de 8 GB pasaron de US$40 a más de US$130 en pocos meses, y empresas como Meizu o Framework están limitando sus configuraciones por falta de stock. La presión sube por todos lados.

Pero para Micron, Samsung y SK Hynix, esto es un ciclo dorado. Los resultados de Micron no son una excepción trimestral: son el reflejo de una demanda estructural que crece más rápido que la capacidad de producción del sector. La escasez de DDR5 y LPDDR5 tiene raíces similares: la IA se está llevando la memoria que antes iba a los consumidores, y la oferta no ha reaccionado lo suficientemente rápido.

Cómo responde Micron

Consciente de que este ciclo no va a durar para siempre, Micron está invirtiendo a marchas forzadas. La compañía prevé superar los US$25.000 millones en gasto de capital solo en 2026, y ha anticipado que en 2027 ese número subirá otros US$10.000 millones adicionales.

Dos movimientos concretos marcan la estrategia: primero, la compra de una planta de fabricación de la taiwanesa Powerchip por US$1.800 millones, que empezará a producir obleas de DRAM en la segunda mitad de 2027. Segundo, el inicio de los envíos masivos de su nueva memoria HBM4 de 12 capas, diseñada específicamente para la plataforma Vera Rubin de NVIDIA. Los nuevos chips acelerados de NVIDIA dependen en parte de que Micron pueda mantener el ritmo de producción.

El vínculo entre la infraestructura de IA y los fabricantes de memoria es hoy tan estrecho que el billón de dólares que NVIDIA proyecta en inferencia pasa directamente por la capacidad de empresas como Micron de seguir produciendo.

Por qué importa

La historia de Micron no es solo un informe financiero positivo. Es la señal más clara de que la demanda de infraestructura para IA no es una burbuja especulativa pasajera: es una necesidad estructural que está reconfigurando el mercado global de semiconductores.

Para los founders y empresas que usan IA: la escasez de RAM y de chips HBM no es un problema pasajero. Quienes planifiquen su infraestructura asumiendo que los precios bajarán pronto o que habrá stock disponible en seis meses van a llevarse una sorpresa. El mercado tiene visibilidad suficiente para afirmar que la tensión en el suministro de memoria para IA va a ser parte del paisaje al menos hasta 2028 o 2029.

Cuanto peor para el ecosistema, mejor para Micron. Y Micron está invirtiendo como si lo supiera perfectamente.


Fuentes

Leer más

Otras noticias