Dos senadores demócratas presentaron el 5 de marzo de 2026 el End Prediction Market Corruption Act: un proyecto de ley que prohibiría al Presidente, Vicepresidente y miembros del Congreso de EE.UU. operar en plataformas como Polymarket y Kalshi. El detonante fue una oleada de apuestas sospechosas que precedieron ataques militares secretos. Y el asunto no es menor: estamos hablando de mercados que mueven miles de millones de dólares y que podrían estar filtrando información de gobierno antes de que el resto del mundo se entere.
Los mercados de predicción llevan años creciendo en popularidad, pero 2025-2026 los convirtió en protagonistas inesperados de la política internacional. Ahora el Congreso quiere ponerles freno —al menos para quienes tienen acceso a información privilegiada del Estado.
¿Qué pasó exactamente antes de los ataques a Irán?
El caso que aceleró esta legislación es concreto: en Polymarket se registró un volumen inusualmente alto de apuestas apostando a que EE.UU. atacaría Irán en las próximas 24 horas. El ataque ocurrió. El New York Times analizó la actividad en la plataforma y encontró el patrón.
Algo similar había ocurrido antes con la caída de Nicolás Maduro en Venezuela: operaciones bien cronometradas que resultaron muy rentables para quienes sabían algo que el mercado no sabía todavía. El senador Jeff Merkley lo resumió sin diplomacia: “Las apuestas perfectamente cronometradas en los mercados de predicción tienen el inconfundible olor a corrupción.”
Kalshi, plataforma regulada por la CFTC (Commodity Futures Trading Commission), detectó $55 millones en contratos sobre la posición del líder iraní Khamenei antes de suspender esas categorías —prohibidas por ley. El fiscal federal del Distrito Sur de Nueva York, Jay Clayton, ya había advertido en febrero que espera ver procesos por fraude vinculados a estas plataformas.
¿Qué propone el End Prediction Market Corruption Act?
El proyecto, impulsado por Merkley (D-OR) y Amy Klobuchar (D-MN), establece restricciones concretas:
- Prohibición total: El Presidente, Vicepresidente y miembros del Congreso no podrían comprar ni vender contratos de eventos en mercados de predicción.
- Restricción parcial: Funcionarios de alto rango del ejecutivo no podrían operar contratos directamente vinculados a su área de responsabilidad.
- Transparencia obligatoria: Divulgación anual de cualquier transacción realizada por el funcionario, su cónyuge o dependientes.
- Sanciones: Multas civiles desde $10,000 por infracción más restitución total de ganancias, ejecutables por el Fiscal General ante tribunales federales.
La iniciativa tiene cosponsores: los senadores Chris Van Hollen (D-MD), Adam Schiff (D-CA) y Kirsten Gillibrand (D-NY). El representante Ritchie Torres (D-NY) había introducido en enero una ley paralela en la Cámara: el Public Integrity in Financial Prediction Markets Act.
¿Tiene chances de convertirse en ley?
Honestamente, bajas. El Congreso está controlado por los republicanos, y hasta ahora ninguno se ha sumado como cosponsor. Según analistas de CNBC, es “poco probable que se convierta en ley”, aunque podría funcionar como base regulatoria para la industria.
Lo que sí es relevante es el movimiento regulatorio más amplio. La CFTC declaró en febrero que tiene poder para perseguir conductas indebidas en estos mercados. Expertos de firmas legales como King and Spalding y Akin Gump señalan que el marco de insider trading ya aplica, aunque la jurisprudencia específica es todavía escasa.
El senador Chris Murphy anunció que presentará legislación para prohibir directamente ciertos mercados de predicción que considera “corruptos y desestabilizadores.” No es un extremo aislado: hay un consenso bipartidista incipiente en que algo hay que hacer, aunque el qué y el cómo todavía está en disputa.
Un giro inesperado: Kalshi apoya la regulación
Uno de los datos más llamativos de este episodio es que Kalshi —una de las principales plataformas de mercados de predicción en EE.UU.— respaldó públicamente la iniciativa y participó activamente en conversaciones con el equipo de Merkley.
Eso no es casualidad. Los actores serios del sector saben que operar en la ambigüedad regulatoria genera desconfianza institucional y atrae el peor tipo de atención: investigaciones federales, noticias negativas y eventualmente legislación más agresiva. Un marco claro, aunque restrictivo, les conviene más que el caos actual.
Polymarket, en cambio, opera de forma más descentralizada en blockchain y no se ha pronunciado públicamente sobre el proyecto.
¿Qué son los mercados de predicción y por qué importan?
Si llegaste hasta acá y todavía no estás seguro de qué es exactamente un “mercado de predicción”: son plataformas donde puedes apostar dinero real a que ocurrirá (o no) un evento específico. Las odds reflejan la probabilidad que el mercado le asigna a ese evento.
Algunos ejemplos en Kalshi: quién ganará una elección al Senado en Texas, si la Fed bajará las tasas, quién ganará el Oscar a mejor película. Y también eventos geopolíticos de alto impacto —que son exactamente los que generan el problema cuando alguien con acceso a información clasificada tiene la tentación de usarla para ganar dinero antes de que sea pública.
La paradoja es que estos mercados también funcionan como mecanismos de inteligencia colectiva. Cuando agregan información de miles de participantes, suelen ser sorprendentemente precisos. El problema es cuando algunos participantes tienen información que otros no deberían tener todavía.
Por qué importa
Más allá de la política estadounidense, este episodio revela una tensión que va a escalar: los mercados de predicción son esencialmente herramientas de procesamiento de información distribuida. Cuando esa información incluye datos del gobierno que no son públicos, el sistema se convierte en un canal de corrupción disfrazado de tecnología financiera.
La regulación que viene —ya sea esta ley u otras— va a definir quién puede operar en estos mercados, con qué tipo de información, y bajo qué esquema de transparencia. Para América Latina, donde plataformas como Polymarket tienen usuarios crecientes, esta conversación regulatoria en EE.UU. probablemente anticipa debates similares en los próximos dos a tres años.
El caso también es relevante para quien construye productos en la intersección de finanzas, datos y regulación: el mercado quiere claridad, y cuando el propio regulado pide ser regulado, generalmente es señal de que la industria está madurando —o de que prefiere las reglas que ayuda a escribir antes que las que le impongan después sin consultarle.
Si te interesa la relación entre IA, datos y regulación, también te puede servir este análisis sobre las nuevas reglas del gobierno federal de EE.UU. para contratos con IA y cómo el gobierno de Trump está reconfigurando el procurement tecnológico.
Fuentes
- Ecosistema Startup — Ley contra corrupción en mercados de predicción EE.UU.
- CNBC — Sen. Merkley proposes prediction market ban for government officials after Maduro, Iran bets
- SBC Americas — Klobuchar Bill Blocks Prediction Market Access for Officials
- Covers — Bill Introduced Banning Public Officials From Prediction Markets
- Reuters — US regulator says it has power to police prediction market misconduct
- CriptoTendencia — Kalshi y Polymarket impulsan el mercado de predicciones

