En Q2 2025, HarmonyOS superó a iOS en cuota de mercado en China por primera vez. No fue un titular de prensa corporativa de Huawei: fue Counterpoint Research quien lo certificó. Android mantiene el 66%, HarmonyOS alcanzó el 17% e iOS cayó al 16%. Lo que empezó como una respuesta obligada a las sanciones estadounidenses se convirtió en el primer sistema operativo en romper el duopolio en un mercado de 1.400 millones de personas.
Pero el dato del trimestre no es lo más relevante. Lo relevante es que Huawei ya superó el umbral de 1.000 millones de dispositivos activos con HarmonyOS en 2026, con más de 100.000 activaciones nuevas por día y 10 millones de desarrolladores registrados en la plataforma. El plan de emergencia se convirtió en un sistema operativo real.
¿Qué es HarmonyOS NEXT y por qué importa la distinción?
HarmonyOS no siempre fue lo que es hoy. Las primeras versiones eran esencialmente Android con una capa de interfaz encima, lo que generaba críticas sobre si realmente se trataba de un sistema independiente. HarmonyOS NEXT cambia eso radicalmente: es un sistema 100% propio, sin compatibilidad con aplicaciones Android. Huawei eliminó la capa de compatibilidad para forzar que los desarrolladores construyan apps nativas en ArkTS, su lenguaje propio.
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👥 Únete gratis 🚀Esa decisión implicó un riesgo enorme. Significa que el ecosistema de apps parte desde cero en términos de compatibilidad directa. Que cualquier app que un usuario chino quiera usar en su teléfono Huawei tiene que haber sido portada o desarrollada específicamente para la plataforma. Y aun así, los números siguen creciendo. Eso dice algo sobre el nivel de lealtad de los usuarios Huawei y sobre la escala real del App Gallery, la tienda de aplicaciones propia.
¿Qué diferencia a HarmonyOS de iOS y Android?
En papel, HarmonyOS se posiciona en un punto intermedio: más personalizable que iOS, más controlado que Android. La seguridad sigue el modelo de Apple: cifrado robusto, autenticación de dos factores, aislamiento de procesos. Las actualizaciones se distribuyen simultáneamente a todos los dispositivos compatibles, igual que en el ecosistema Apple.
Pero donde HarmonyOS tiene su diferenciación más clara es en la integración entre dispositivos. Huawei apostó desde el inicio a un ecosistema que va más allá del móvil: tablets, PCs, relojes, electrodomésticos, autos. Eso recuerda directamente al enfoque de Apple con iOS/iPadOS/macOS/watchOS, pero en un único sistema operativo que corre con arquitectura distribuida en todos esos dispositivos. Un archivo puede continuarse en otro dispositivo sin intervención del usuario; una llamada puede traspasarse de móvil a computador fluidamente.
El problema que todavía no está resuelto: las apps
El talón de Aquiles sigue siendo el software de terceros. A diferencia de Android, que cuenta con millones de aplicaciones probadas, o iOS, cuyo App Store tiene los estándares más altos de monetización, HarmonyOS NEXT depende de que los desarrolladores hagan el esfuerzo de portar o construir sus apps desde cero en la nueva arquitectura.
Huawei reconoció esto públicamente y declaró que su objetivo para este año es igualar la calidad del ecosistema de apps de iOS y Android. Los 10 millones de desarrolladores registrados sugieren que el ecosistema está tomando forma, pero la brecha entre “tener desarrolladores registrados” y “tener apps comparables a las de Google Play o App Store” puede ser enorme. Las 88 millones de descargas y actualizaciones diarias muestran actividad, pero no dicen nada sobre la variedad o profundidad del catálogo.
Por qué importa más allá de China
La historia de HarmonyOS no es solo una historia de Huawei. Es la primera demostración concreta de que el duopolio iOS-Android puede romperse en un mercado de escala masiva. Si Huawei logra construir un ecosistema de apps realmente competitivo en China —donde ya tiene el segundo lugar por cuota de mercado— el siguiente paso lógico es intentar la internacionalización.
Eso tiene implicaciones directas para el mercado global de smartphones. Actualmente, HarmonyOS NEXT corre solo en dispositivos Huawei. Pero Huawei ya abrió la plataforma a terceros fabricantes como Honor, y la arquitectura distribuida de HarmonyOS es técnicamente más escalable a dispositivos IoT y embebidos que Android o iOS. Si el ecosistema de apps madura y la plataforma se abre a más fabricantes, el mapa de sistemas operativos móviles en el resto del mundo podría empezar a cambiar.
Para el contexto LATAM, donde Huawei tiene presencia significativa en el segmento de gama media a través de dispositivos sin servicios de Google, HarmonyOS representa una alternativa que ya tiene base de usuarios real. La pregunta para los desarrolladores de la región es si vale la pena empezar a desarrollar para esta plataforma o esperar a ver si la internacionalización termina consolidándose. La respuesta de China, por ahora, es que el riesgo de no apostar fue subestimado por la mayoría.
Esto no ocurre en el vacío: la carrera geopolítica por el 6G muestra un patrón más amplio de China construyendo sus propios estándares tecnológicos, y la estrategia de patentes de China frente a ASML confirma que la independencia tecnológica no es un accidente sino una política de Estado. HarmonyOS encaja exactamente en esa narrativa. La diferencia es que, en este caso, el mercado de consumo ya está respondiendo.

