Uber expande Women Preferences a 60 mercados: tecnología al servicio de la seguridad femenina

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Uber acaba de expandir su función Women Preferences a 60 mercados en Estados Unidos — y el movimiento revela algo que va más allá de una actualización de producto: que la seguridad percibida se está convirtiendo en un diferenciador de plataforma tan importante como el precio o el tiempo de espera.

La función, lanzada en agosto de 2025 en cinco ciudades piloto (Los Ángeles, San Francisco, Chicago, Detroit y Atlanta), permite que las mujeres — tanto pasajeras como conductoras — sean emparejadas exclusivamente entre sí. La respuesta superó las expectativas internas de Uber: en noviembre de 2025 ya se había expandido a 26 ciudades adicionales, incluyendo cuentas Teen por primera vez. Ahora llega a 60 mercados, con planes de disponibilidad nacional.

¿Cómo funciona exactamente?

No es un botón único, sino un sistema de opciones granulares:

  • Solicitud en tiempo real: al pedir un viaje, la pasajera ve la opción “Women Drivers”. Si el tiempo de espera es mayor al esperado, puede optar por cualquier conductor para no quedarse esperando.
  • Reserva anticipada: para quienes necesitan certeza, pueden reservar con conductora mujer con mayor antelación.
  • Preferencia permanente: configuración en el perfil para priorizar siempre conductoras mujeres (sin garantía absoluta, pero con mayor probabilidad de match).
  • Conductoras: activan “Women Rider Preference” desde sus ajustes para recibir solicitudes solo de pasajeras mujeres — incluso en las horas pico nocturnas.

La función también llegó a las cuentas Teen: tutores y padres ahora pueden solicitar conductoras mujeres para sus hijos adolescentes, respondiendo a una de las peticiones más frecuentes desde que Uber lanzó las cuentas para menores hace dos años.

El dato que lo justificó todo

Uber no lanzó esto desde el marketing — lo lanzó desde los datos. Su informe de seguridad de agosto de 2024 documentó 2.717 incidentes de acoso y agresión sexual entre 2021 y 2022. Esa cifra, publicada por la propia compañía con nombres y apellidos de lo que sale mal, fue el detonante explícito del feature.

Es un movimiento inteligente desde la perspectiva de producto: en lugar de enterrar el problema, usaron la data para construir la solución. Y la transparencia en el diagnóstico les da credibilidad en la solución.

El desafío técnico principal es el matching: las mujeres representan aproximadamente el 20% de los conductores de Uber en Estados Unidos. Emparejarte exclusivamente con conductoras cuando solo 1 de 5 está disponible eleva el tiempo de espera de forma considerable. Por eso el sistema funciona con niveles de preferencia y no como un requisito absoluto — reduce fricción sin romper la promesa de llegar a tiempo.

No es la primera vez que Uber lo intenta

En 2019, cuando Arabia Saudita permitió por primera vez que las mujeres condujeran legalmente, Uber lanzó una versión similar en ese mercado. Años de experiencia operando en un contexto cultural donde la separación de géneros es norma — no excepción — dieron a la compañía un manual de implementación que ahora aplica en el mercado más grande del mundo.

Competidores como InDriver o apps regionalizadas como She Rides (en algunos mercados de LATAM) ya exploraban verticales similares, pero sin el volumen de conductoras ni la infraestructura tecnológica para escalarlo de forma confiable. Uber llega con ambas.

Lo que esto significa para el diseño de productos tech

El caso Women Preferences es un ejemplo concreto de cómo una función de seguridad puede convertirse en un diferenciador competitivo:

  • Datos como motor de decisión: no “creemos que las usuarias quieren esto” sino “tenemos 2.717 razones documentadas para construirlo”. La data interna como justificación de producto es más poderosa que cualquier investigación de mercado.
  • Granularidad vs. on/off: la decisión de ofrecer múltiples niveles de preferencia en lugar de un toggle binario reduce el churn de quienes prefieren no esperar más. Diseño de producto en lugar de pureza ideológica.
  • Inclusión como ventaja regulatoria: en un entorno donde plataformas de ridesharing enfrentan escrutinio legal creciente sobre seguridad, una función así se convierte en escudo político además de feature.
  • Expansión iterativa confiable: 5 ciudades → 26 ciudades → 60 mercados en 7 meses. El playbook de lanzamiento piloto, validación y escala funciona — y aquí está la evidencia.

Por qué importa

Las plataformas de movilidad llevan más de una década prometiendo que la tecnología resuelve el problema de la seguridad en los traslados. Los números de Uber en 2024 demuestran que eso no es automático — la tecnología puede crear nuevos riesgos además de mitigar los existentes.

Women Preferences es interesante no porque sea la solución definitiva (no lo es), sino porque demuestra que hay espacio para que las plataformas digitales diferencien la experiencia del usuario en función de dimensiones de seguridad reales, no solo de conveniencia o precio. Es la primera vez que Uber lo hace a esta escala, y es difícil imaginar que se detenga en el ridesharing.

Para LATAM, el timing importa: la región tiene algunas de las tasas más altas del mundo de acoso en transporte público y privado. Plataformas como Cabify, inDriver o Beat ya operan en mercados donde esta función tendría demanda inmediata. La pregunta no es si llegará a la región — es quién lo hará primero. Y si será Uber quien lleve el playbook consigo.

En un mundo donde los usuarios tienen múltiples opciones de movilidad a un clic de distancia, la confianza se vuelve tan importante como la conveniencia. Uber acaba de apostar por eso — y la expansión a 60 mercados sugiere que la apuesta está ganando.


Fuentes

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